viernes, abril 22, 2016

Solo agua

                                                                                 Yo quiero ser de agua
                                                                                                          F.G.L.

Agua
Cayendo vertiginosa por saltos y torrenteras
Acompasada en las ondas de una apartada orilla
Al deshielo  que provoca aludes
O musicando siglos en la cavidad de una cueva
En cualquier palabra hidro-prefijada
En flemáticos vaivenes de un mar en calma
En la pila bautismal y en la extrema unción
En oleadas fragantes de lluvia- de septiembre
a mayo, prescriptivamente-
En las tormentas de san juan
En tus manos ahuecadas para que beba un perro
En la luna (según evidencia reciente)
En tus miedos exudados
Contenida en la huella de una vaca
Proclamada a los vientos en las procelosas noches de enero
Dentro de tu bota y de tu calcetín
cuando caminas por las nieves de Guadarrama
En el interior de tu cuerpo
Espejeando el cielo en un estanque
Limpiando adoquines
Coches,  atmósferas,  hormigas
Dibujando autopistas en los cristales de tu habitación
-y en la de Felipe VI-
En los fondos de la mar océana donde se originó la vida
En el techo  del cuarto de baño
En un vaso que calma la resaca
O incluso rodando por las mejillas en pos de los labios o sus comisuras
Le hubieran podido llamar
alma, madre,  mediodía, amor, libro, pueblo, amante,
en vez de  
lágrima, oásis, lluvia, rocío, mar,  lluvia, pozo;
bien se la podría llamar vida
de  ser no solo AGUA.

lunes, abril 18, 2016


En esta entrega el escritor arequipeño nos obsequiaba con dos novelas por el precio de una, ambas intercaladas en cada capítulo alternativamente. En los impares la vida de Flora Tristán (1803-1844) precursora del feminismo, quien con mente lúcida y una determinación inquebrantable se adelantó a su época reclamando la participación de la mujer en todos los niveles e instancias de la sociedad; y en los pares, la de su nieto el genial pintor postimpresionista Paul Gauguin (1848-1903). 

Pueden leerse independientemente pues a pesar del parentesco los dos personajes no se conocieron ni sus historias se interrelacionan.

Pudiera creerse que la razón de elegir estas dos vidas para una novela fuera los lazos de sangre, pero uno tarda muy poco en darse cuenta de que no. El paralelismo entre las vidas de una y otro se encuentra en el título. Ambos van buscando un paraíso, su paraíso, ambos van en pos de un ideal que les absorbe la vida y que se les va revelando muy difícil de asir.

Flora tristán proyecta una gira por Francia para promover un ideal de sociedad justa y despertar la conciencia de los obreros y las mujeres. Se rebela contra los privilegios de clase y exacerba al obrero para estimular su esfuerzo en aras de una sociedad donde no exista el abuso ni las desigualdades.

     Paul Gauguin, abandona una vida burguesa, una familia canónica y una posición como agente de bolsa, en busca, así mismo, de un ideal de vida y de la esencia del arte. Marcha a La Polinesia donde cree que podrá encontrar esa esencia en torno al primitivismo, a los ritos tribales, a las costumbres incontaminadas de progreso, a la cultura de las sociedades preindustriales. Primero Taiti, y desengañado luego, las Islas Marquesas de los Mares del Sur.

     Asistimos una vez más a una narración suya en un estilo abundoso, paciente, seguro, fluido, meticuloso que a veces agradecemos por su excelencia y otras molesta por su escrupulosidad (y por vernos obligados a saber más de lo que desearíamos sobre los personajes).

 

jueves, abril 07, 2016


Desde la primera escena en que Paco va con su mujer al psicólogo para solucionar los problemas de cama que ambos arrastran y este le pregunta si había recibido ayuda profesional anteriormente y Paco responde que él es andaluz y por tanto nunca ha necesitado terapia... desde ese momento no he parado de reírme.