viernes, junio 15, 2018

Antonio Lizana Group - Tú Déjalo Estar



Eres el arte Antonio Lizana, cómo me gusta todo lo que haces
;-)

miércoles, mayo 23, 2018

Ha hecho que me sienta concernido a pesar de no tener nada en común ni con el personaje principal, ni con su historia. David Kepesh parece inmoral pero solo es un hedonista, alguien que vive sin tabues sexuales. Una persona libre que de tanto serlo se queda solo. Una soledad, la suya, egoista, llena de fantasías y de relaciones sexuales esporádicas. Cuando se cruza con Consuelo su libertad se convierte en obsecuencia. Sus sesenta nada pueden contra los veinticuatro de ella. El amor que vence a la vejez y a la muerte.

lunes, mayo 14, 2018





Algunos títulos que he leido en el último mes. Todos de grandísima calidad y muy recomendables

jueves, mayo 10, 2018



Dulce tragedia sus ojos verdes
como el mar que abandona un puerto.
La lengua vigorosa y apacible, minutos antes, la noche anterior
-no quise decir que se había acostado con él-.
En sus manos pequeñas, tenues caricias,
y la inteligencia sometida al poema y al amor.

Cada vez es más difícil pretender que no estamos locos,
es el reiterado castigo de la primavera. Y del arrecho.
Eres la jesuita cuyos fluidos se convierten en espumas
al caer sobre los dedos de tus pies cuando caminas por la nieve.
Me darás de comer cuando llegue a tu torturada iglesia
cinco días después de nuestra muerte,
con un leve acento de niño vendedor de puros,
y el subsiguiente martirio de un oficial de marina
sin mar, ni puerto, ni ya casi hija.

Uno de los dos está haciendo luz de gas al otro en este poema,
yo que lo escribo solo soy el escribano que
estaba sentado en el portal con ganas de llorar
¿sigues enfadada conmigo?
¿cómo puede alguien tomarse en serio a un bibliotecario?
Le he perdido el hilo a la alegría,
por favor
¡vuelve!

martes, mayo 08, 2018

Los dos deseamos dejar abierto El último encuentro.
Yo leía en la punta del país de una novela total.
Cádiz era un romance fenicio de Gonzalo Rojas.
Conocerte fue elegir las páginas de la noche
para echarme a nadar desnuda.
Yo que fui capaz de saltar todos los pasos
por poner a descansar mi mejilla sobre tu mano,
voy ahora calles abajo confundiendo tu nombre
y los nombres de las plazas
que hace poco anduve como durmiendo.
Yo que no tengo más remedio que un libro marcado,
te confesaba: "simplificando el corazón, pienso en tu sexo"
Pero son solo las huellas del anhelo castigado.
Recién tengo limpia la boca
para darte el original de un beso.
Te busco más lejos de una esquina de abril,
de Salamanca o de Madrid.
Dime: "vente conmigo, chiquilla".
No será Alejandría ni tampoco Budapest.
Perdernos juntos será inventar
la magnética ciudad que no se ha escrito.

lunes, abril 30, 2018


Azulita
                                                                                                   “Facio ut facias”
                                                                                     Diccionario términos jurídicos

Tú estabas sola, yo estaba solo,
y llegaste como un barco de amor jadeante
que me lleva adonde siempre quiero ir:
a vivir dentro del corazón,
a beber el vaso de la alegría.

Llegaste hace escasamente dos años,
los relojes se pararon y empezó a correr el tiempo
computándose en besos y en risas:
innumerable amor que parece que he tenido siempre
pero que solo ha tomado forma
en esta trémula Rosa Azulita,
en este estupor de abrazos diarios,
en la ceremonia de perpetuas ofrendas
que algún dios generoso nos ha oficiado.

Todo lo azul es tuyo.
La tierra es la combinación
equilibrada de tus pasos.
Te amo sin reservas,
por eso, amor, no tengo miedo,
pues todo lo sé, todo lo siento,
harás brisa en verano
y al atardecer, en invierno,
harás calor en la casa.
Por eso, amor, hay un sitio en el mundo llamado Berlín,
para entregarte este anillo de oro duro,
que no esclavizará tus dedos ni tu sangre,
-ya libres al deseo, abiertos a la luz-,
sino que hará relucir en tu mano,
-que ahora te pido-,
lo 
que 
lleva 
brillando 
en mi corazón 
desde que te vi.

domingo, julio 09, 2017

Canta Eliades Ochoa:

"Yo trabajo sin reposo 
para poderme casar
yo trabajo sin reposo 

para poderme casar
y si lo llego a lograr 

seré un guajiro dichoso."