viernes, abril 20, 2018

lunes, abril 16, 2018

Todo lo azul es tuyo.
La tierra es la combinación
equilibrada de tus pasos.
Te amo sin reservas,
pero el camino me llama
a otras lejanías dentro de mí,
a otros asombrados presentes
que de mi camino reciente,
su transparecia cristalina
con miles de ojos y oyentes cabellos,
me desligan a más noche y malandanza.

domingo, julio 09, 2017

Canta Eliades Ochoa:

"Yo trabajo sin reposo 
para poderme casar
yo trabajo sin reposo 

para poderme casar
y si lo llego a lograr 

seré un guajiro dichoso."

domingo, mayo 07, 2017

https://www.puntadasconhilo.net/2017/01/29/captain-fantastic-una-joyita-del-cine-funciona-varios-niveles/

En este vínculo encontraréis una crítica brillante sobre la película. A mí me hadejado en estado de flash. Apunta en múltiples direcciones, todas interesantes y, creo, novedosas.Viggo Mortensen está espectacular, el tema es sorprendente, el tratamiento acertadísimo, el ritmo equilibrado. Mezcla razon, emoción y corazón magistralmente. Muy recomendable.

Tercera novela de Ray Loriga adaptada al cine como "La pistola de mi hermano", aunque se podría decir al revés,  película de Ray Loriga literaturizada, vertida en molde libro. La novela es de lectura tan rápida como lo es su argumento. Su estilo también es ligero, a semejanza de los escritores de la Beat Generation, y de Ramón Carver, y de Carlos Bukowski. Tiene muchos elementos del cine, del road movie, la huida de un adolescente muy guapo que acaba de asesinar a un guardia de seguridad llevandose secuestrada a una chica igual de guapa que él. Ella víctima del síndrome de Estocolmo se enamora de él, hacen el amor, viajan sin rumbo, hasta acabar en una playa donde, perdonenme que os spoilee, él es abatido a tiros por la policía.

viernes, marzo 03, 2017



En 2001 vivía felizmente en Granada. Tenía la preocupación sólo de estudiar y aprobar las asignaturas de mi licenciatura, pero los ratos de ocio los dedicaba a leer y caminar.  Descubrir la ciudad que entre lágrimas y suspiros dejó Boabdil en manos del cristiano se convirtió en mi placer predilecto. "Las ciudades,- ya lo dijo Borges- son libros que se leen con los ojos de los pies", y yo, fiel escudero de mi gran amigo Fernando, me di al ejercicio de paseante, paseante en una ciudad encantada y única. Los altos cármenes, Sacromonte, Alhambra, Generalife, San Miguel Alto, Bajo, Ermita de los Tres Juanes, Termas de Santa Fé, Víznar, Vereda de la Estrella. Si el rey Midas convertía en oro todo lo que tocaba, aquellos muchachos convertían en poesía todo lo que en sus ojos se espejaba. No hubo rincón desconocido a nuestros ávidos paseos... tampoco hubo reina mora, de esas que pululan en esta ciudad en primavera, que escapase a nuestra más alta admiración.
Una Mañana, de marzo sería, una de estas hermosas huríes vino a mi casa, sita en la muy granaína y arabesca calle de San Juan de Dios. No es que me solicitara de acompañante para comprar pañuelos de seda en la alcaicería, o que quisiera mostrarme las estancias encantadas de su palacio nazarí, no; su pesquisa eran unos apuntes de paleografía que necesitaba urgentemente.
Nunca fui indiferente a la belleza y la de esa diosa era sencilla, inconsciente, pues ella ignorábala como la azucena ignora la botánica o el colibrí la ornitología.


Escrito en Granada no recuerdo cuándo

lunes, enero 16, 2017


Sí, ya sé, hay que mirar dónde se ponen los pies... pero hoy el cielo de Madrid no daba opciones

lunes, enero 09, 2017


Feliz el que, alejado de negocios,
Como en remoto tiempo los mortales
paternos campos con sus bueyes ara
y no rinde a la usura vasallaje,
ni le despiertan los clarines bélicos
ni teme airados mares,
y evita igual del Foro las intrigas
que del rico soberbio los umbrales.
Ya de la vid los vástagos crecidos
enlaza al tronco de los altos árboles,
viendo vagar sus vacas mugidoras
por el angosto valle.
Ya corta con la hoz ramas estériles
e injerta las feraces.
O esquila mansa oveja o guarda en ánforas
las mieles que exprimió de sus panales.
Si otoño sobre el campo alza la frente
Orlada de sus frutos más suaves
¡Como goza en coger la pera injerta
y uvas como la púrpura brillantes,
que ofrecer luego a Príapo y Silvano
porque celosos la heredad le guarden!
Igual se tiende bajo añosa encina
que en las gramas tenaces;
y corre en tanto el agua por las rocas
y se arrullan las aves,
y perdidos en la fronda invita al sueño
el rumor de los frescos hontanares.
Quinto Horacio Flaco: Libro de los épodos