lunes, mayo 14, 2018





Algunos títulos que he leido en el último mes. Todos de grandísima calidad y muy recomendables

jueves, mayo 10, 2018



Dulce tragedia sus ojos verdes
como el mar que abandona un puerto.
La lengua vigorosa y apacible, minutos antes, la noche anterior
-no quise decir que se había acostado con él-.
En sus manos pequeñas, tenues caricias,
y la inteligencia sometida al poema y al amor.

Cada vez es más difícil pretender que no estamos locos,
es el reiterado castigo de la primavera. Y del arrecho.
Eres la jesuita cuyos fluidos se convierten en espumas
al caer sobre los dedos de tus pies cuando caminas por la nieve.
Me darás de comer cuando llegue a tu torturada iglesia
cinco días después de nuestra muerte,
con un leve acento de niño vendedor de puros,
y el subsiguiente martirio de un oficial de marina
sin mar, ni puerto, ni ya casi hija.

Uno de los dos está haciendo luz de gas al otro en este poema,
yo que lo escribo solo soy el escribano que
estaba sentado en el portal con ganas de llorar
¿sigues enfadada conmigo?
¿cómo puede alguien tomarse en serio a un bibliotecario?
Le he perdido el hilo a la alegría,
por favor
¡vuelve!

martes, mayo 08, 2018

Los dos deseamos dejar abierto El último encuentro.
Yo leía en la punta del país de una novela total.
Cádiz era un romance fenicio de Gonzalo Rojas.
Conocerte fue elegir las páginas de la noche
para echarme a nadar desnuda.
Yo que fui capaz de saltar todos los pasos
por poner a descansar mi mejilla sobre tu mano,
voy ahora calles abajo confundiendo tu nombre
y los nombres de las plazas
que hace poco anduve como durmiendo.
Yo que no tengo más remedio que un libro marcado,
te confesaba: "simplificando el corazón, pienso en tu sexo"
Pero son solo las huellas del anhelo castigado.
Recién tengo limpia la boca
para darte el original de un beso.
Te busco más lejos de una esquina de abril,
de Salamanca o de Madrid.
Dime: "vente conmigo, chiquilla".
No será Alejandría ni tampoco Budapest.
Perdernos juntos será inventar
la magnética ciudad que no se ha escrito.

lunes, abril 30, 2018


Azulita
                                                                                                   “Facio ut facias”
                                                                                     Diccionario términos jurídicos

Tú estabas sola, yo estaba solo,
y llegaste como un barco de amor jadeante
que me lleva adonde siempre quiero ir:
a vivir dentro del corazón,
a beber el vaso de la alegría.

Llegaste hace escasamente dos años,
los relojes se pararon y empezó a correr el tiempo
computándose en besos y en risas:
innumerable amor que parece que he tenido siempre
pero que solo ha tomado forma
en esta trémula Rosa Azulita,
en este estupor de abrazos diarios,
en la ceremonia de perpetuas ofrendas
que algún dios generoso nos ha oficiado.

Todo lo azul es tuyo.
La tierra es la combinación
equilibrada de tus pasos.
Te amo sin reservas,
por eso, amor, no tengo miedo,
pues todo lo sé, todo lo siento,
harás brisa en verano
y al atardecer, en invierno,
harás calor en la casa.
Por eso, amor, hay un sitio en el mundo llamado Berlín,
para entregarte este anillo de oro duro,
que no esclavizará tus dedos ni tu sangre,
-ya libres al deseo, abiertos a la luz-,
sino que hará relucir en tu mano,
-que ahora te pido-,
lo 
que 
lleva 
brillando 
en mi corazón 
desde que te vi.

domingo, julio 09, 2017

Canta Eliades Ochoa:

"Yo trabajo sin reposo 
para poderme casar
yo trabajo sin reposo 

para poderme casar
y si lo llego a lograr 

seré un guajiro dichoso."

domingo, mayo 07, 2017

https://www.puntadasconhilo.net/2017/01/29/captain-fantastic-una-joyita-del-cine-funciona-varios-niveles/

En este vínculo encontraréis una crítica brillante sobre la película. A mí me hadejado en estado de flash. Apunta en múltiples direcciones, todas interesantes y, creo, novedosas.Viggo Mortensen está espectacular, el tema es sorprendente, el tratamiento acertadísimo, el ritmo equilibrado. Mezcla razon, emoción y corazón magistralmente. Muy recomendable.

Tercera novela de Ray Loriga adaptada al cine como "La pistola de mi hermano", aunque se podría decir al revés,  película de Ray Loriga literaturizada, vertida en molde libro. La novela es de lectura tan rápida como lo es su argumento. Su estilo también es ligero, a semejanza de los escritores de la Beat Generation, y de Ramón Carver, y de Carlos Bukowski. Tiene muchos elementos del cine, del road movie, la huida de un adolescente muy guapo que acaba de asesinar a un guardia de seguridad llevandose secuestrada a una chica igual de guapa que él. Ella víctima del síndrome de Estocolmo se enamora de él, hacen el amor, viajan sin rumbo, hasta acabar en una playa donde, perdonenme que os spoilee, él es abatido a tiros por la policía.

viernes, marzo 03, 2017



En 2001 vivía felizmente en Granada. Tenía la preocupación sólo de estudiar y aprobar las asignaturas de mi licenciatura, pero los ratos de ocio los dedicaba a leer y caminar.  Descubrir la ciudad que entre lágrimas y suspiros dejó Boabdil en manos del cristiano se convirtió en mi placer predilecto. "Las ciudades,- ya lo dijo Borges- son libros que se leen con los ojos de los pies", y yo, fiel escudero de mi gran amigo Fernando, me di al ejercicio de paseante, paseante en una ciudad encantada y única. Los altos cármenes, Sacromonte, Alhambra, Generalife, San Miguel Alto, Bajo, Ermita de los Tres Juanes, Termas de Santa Fé, Víznar, Vereda de la Estrella. Si el rey Midas convertía en oro todo lo que tocaba, aquellos muchachos convertían en poesía todo lo que en sus ojos se espejaba. No hubo rincón desconocido a nuestros ávidos paseos... tampoco hubo reina mora, de esas que pululan en esta ciudad en primavera, que escapase a nuestra más alta admiración.
Una Mañana, de marzo sería, una de estas hermosas huríes vino a mi casa, sita en la muy granaína y arabesca calle de San Juan de Dios. No es que me solicitara de acompañante para comprar pañuelos de seda en la alcaicería, o que quisiera mostrarme las estancias encantadas de su palacio nazarí, no; su pesquisa eran unos apuntes de paleografía que necesitaba urgentemente.
Nunca fui indiferente a la belleza y la de esa diosa era sencilla, inconsciente, pues ella ignorábala como la azucena ignora la botánica o el colibrí la ornitología.


Escrito en Granada no recuerdo cuándo