miércoles, diciembre 14, 2016
viernes, diciembre 09, 2016
sábado, octubre 29, 2016
miércoles, octubre 26, 2016
jueves, octubre 13, 2016
viernes, septiembre 23, 2016
El asunto me parece muy interesante, no hay filmes sobre la guerra civil española (sobre la posguerra sí, muchas), esta es la primera sobre Guernica, tema elegido por Picasso para su célebre cuadro homónimo. Ciertos detalles, eso sí, me la hacen aburrida y banal: el hecho de estar rodada en inglés, vasco, español y alemán hace del doblaje una irrisión, o cuando menos un revoltijo raro. La estructura de la peli es parecida a la insufrible Pearl Harbor: el argumento, la historia de amor... todo igual o parecido menos la maestría en la narración de la escena del bombardeo, muy superior en aquella (el presupuesto también). La historia de amor, por cierto, no se la cree ni el propio Koldo Serra, desapasionada como el sumario del Boletín Oficial del Estado.
No obstante, no parece esto lo más irritante de la película, sino lo incongruente de cargar las tintas contra los rusos. Se las ingenian para que al final caiga hasta simpático el mariscal de campo Wolfram Freiherr von Richthofen. Meten el horror de una checa en Guernica y a los comunistas asesinando como auténticos gangters. Tamaña licencia del guionista parece deberse más a una falta de objetividad o tergiversación de la historia que a un despiste. Como si dijera "los del eje eran malos, vale, pero los rusos era iguales o peor" a juzgar por el minutaje que se dedica a exaltar la maldad comunista. Stalin y su ayuda al bando republicano durante la Guerra Civil hubiese dado para otra película, en otro contexto.
No obstante, no parece esto lo más irritante de la película, sino lo incongruente de cargar las tintas contra los rusos. Se las ingenian para que al final caiga hasta simpático el mariscal de campo Wolfram Freiherr von Richthofen. Meten el horror de una checa en Guernica y a los comunistas asesinando como auténticos gangters. Tamaña licencia del guionista parece deberse más a una falta de objetividad o tergiversación de la historia que a un despiste. Como si dijera "los del eje eran malos, vale, pero los rusos era iguales o peor" a juzgar por el minutaje que se dedica a exaltar la maldad comunista. Stalin y su ayuda al bando republicano durante la Guerra Civil hubiese dado para otra película, en otro contexto.
jueves, septiembre 01, 2016
Ésta es una novelita muy graciosa, entretenida y del todo insustancial. Una famosa resentadora de tv, Kim Lange, muere por accidente: un lavabo de una estación espacial rusa cae sobre su cabeza repentinamente. En el más allá se va reencarnando sucesivamente en hormiga, conejo de india, perro y humano como consecuencia del Karma que ha ido acumulando. Se van narrando las peripecias de Kim para, siendo animal, llegar a casa y evitar que su amiga Nina la suplante como esposa de Alex y madre de su hija Lilly.
Tan liviana es su lectura que puede empezarse par la mañana y acabarse a la siesta. No merece más atención
jueves, agosto 25, 2016
Anthony Whitelands es un curador especialista en arte que llega al Madrid agitado de la primavera de 1936. Debe peritar una colección de cuadros pertenecientes al duque de la Igualada en un palacete de la Castellana. Tiene un escarceo amoroso con una de las hijas de este que, a su vez, está enamorada del marqués de Estella, José Antonio Primo de Rivera, viejo amigo de la familia.
El jefe de Falange espera recibir ayuda y financiación del duque de la Igualada a través de la venta de estos cuadros y muy especialmente uno al que se le atribuye la autoría de Velázquez para hacer la revolución antes de que los militares (Mola, Franco, Queipo) se adelanten. Anthony se ve inmerso involuntariamente en un sin fin de peripecias, conspiraciones y aventuras amorosas a través de las cuales Eduardo Mendoza nos ofrece una visión del momento histórico y de la situación social en que se encuentra España los meses que preceden a la guerra.
Tratandose tema tan dramático es sorprendente el punto de vista adoptado, peraltado, desde arriba, como hacía Valle Inclán en el Esperpento; un estilo no exento de ironía, de humor sutil que se cuela por entre un lenguaje cuidado, culto o jergal dependiendo de los personajes.
El jefe de Falange espera recibir ayuda y financiación del duque de la Igualada a través de la venta de estos cuadros y muy especialmente uno al que se le atribuye la autoría de Velázquez para hacer la revolución antes de que los militares (Mola, Franco, Queipo) se adelanten. Anthony se ve inmerso involuntariamente en un sin fin de peripecias, conspiraciones y aventuras amorosas a través de las cuales Eduardo Mendoza nos ofrece una visión del momento histórico y de la situación social en que se encuentra España los meses que preceden a la guerra.
Tratandose tema tan dramático es sorprendente el punto de vista adoptado, peraltado, desde arriba, como hacía Valle Inclán en el Esperpento; un estilo no exento de ironía, de humor sutil que se cuela por entre un lenguaje cuidado, culto o jergal dependiendo de los personajes.
martes, agosto 02, 2016
No la lean, es una novela inteligente, culta, ingeniosa e hilarante y eso hoy no se lleva; además, cuesta leerla, hay que concentrarse para seguir el hilo al baile de personajes y situaciones que abundan el texto. Hay incluso que hacer esfuerzos extras para consultar, como hace el personaje principal con el Covarrubias, un diccionario para saber a qué se refiere con ciertas palabras... un tostón, es lo que tienen las obras maestras.
domingo, julio 03, 2016
miércoles, junio 08, 2016
lunes, mayo 30, 2016
Vicente Gallego es un poeta valenciano perteneciente a eso que en los años 80 se llamó en Granada "La otra sentimentalidad" (Manifiesto publicado en El País en 1983 por los jóvenes poetas Javier Egea, Álvaro Salvador y Luis García Montero) y un poco después y más ampliamente Poesía de la Experiencia.
Hoy en día las características de aquella poética (historicidad, narrativismo, inmediatez, cotidianidad, fusión de la experiencia individual en la colectiva..) se han disipado en alguna medida de la obra de aquellos poetas. Un ejemplo de esa deriva es este "Saber de grillos" conformado por poemas breves, desnudos en apariencia pero de un gran simbolismo estético.
viernes, mayo 27, 2016
Con "Cirlot: ser y no ser de un poeta único" de Antonio Rivero Taravillo, publicado por la Fundación José Manuel Lara y Premio Antonio Domínguez Ortiz de Biografías 2016, se me despertó la curiosidad por este raro poeta catalán. Consulté qué obra tenía suya la Biblioteca Nacional en su sede de Recoletos y cayó en mis manos este "44 sonetos de Amor".
Poesía de una belleza deslumbrante e insólita, hallazgo que se mezcla con extravagancia, esencialidad con deriva. Como si su fuente procediera de una tradición literaria poco transitada (ni siquiera del propio autor), como si fuese traducción o como si el poeta fuese zurdo; una poesía, en fin, bien mal escrita, o que da esa sensación. ¿Servidumbre de la forma? Al leer no se olvida uno nunca del molde, el soneto, y el oído tropieza.
En cuanto al tema, estos poemas nos informan de un concepto aciago del amor, donde este opera como una fatalidad que socava al poeta, que lo convierte en víctima y antagonista de sí mismo. Véase Soneto XX, y el XXXII. O el XLIII de estética tétrica y penetrante; O el claro y directo penúltimo verso de Soneto VII:
"Me llevas de la mano a padecer".
Son frecuentes las "espinas", "ortigas", "cuchillos", "heridas"... entre "rosas", "amor", "azules primaveras".. lo cual le confiere a estos poemas una cualidad plástica que da realce a ese carácter trájico del que hablaba.
jueves, mayo 19, 2016
Me ha parecido un libro fresco, puro, donde se reproduce la voz luminosa y a la vez noctámbula de una persona cercana, no la de un poeta. Una persona de gran entusiasmo pasional a quien pasan cosas, las siente, las cuenta, las canta. Las cosas que nos pasan a todos: enamorarnos y no ver más allá, vivir ciertas experiencias involucradas con el amor, ansias existenciales, ciertas zozobras y asombros ante los que somos dolorosamente vulnerables.
viernes, mayo 06, 2016
Distopía en la que Orwell hace una durísima crítica a una sociedad imaginaria donde el Estado (con mayúsculas) anula al individuo, lo somete y lo vacía. No faltan críticos que vean en Oceanía a la URSS y en el Hermano Mayor a Stalin. Durante ese periodo de la historia de Estados Unidos al que se ha dado en llamar Macartismo esta novela se utilizó como propaganda anticomunista, siendo que Orwell se situaba a la izquierda de la izquierda y criticaba el peligro y los abusos de un Estado omnipresente y opresor, no que fuera anticomunista.
Es un texto denso (pero para nada confuso) plagado de ideas que invitan a levantar la mirada de la página y reflexionar. Reflexionar sobre si esa sociedad negativa, donde las personas carecen de espontaneidad, de inteligencia, de sentimientos, de libertad, es la nuestra. Reflexionar si esa comunidad corrompida por el poder de la política, la censura y la manipulación es o se parece algo a la nuestra.
George Orwell no es un escritor, es una moral.
martes, mayo 03, 2016
Damián tiene trazas de no ser un tipo muy ambicioso, sino más bien fútil, soso, alguien sin dirección en la vida. Lo han echado del trabajo y merodea por Madrid hasta que una tarde entra en una tienda de anticuario y siente la necesidad imperiosa de robar un pasador de corbata. Los vigilantes de seguridad se percatan y lo siguen, y Damián los burla escondiéndose en un ropero de tres cuerpos. Este ropero es transportado hasta la casa de la familia integrada por Fede, Lucía y su hija adolescente.
Desde ese ropero Damián será testigo de las vidas de los tres. Asistirá a las frustraciones de Lucía, las angustias de María porque no le viene el periodo, las infidelidades de Fede...
Una lúcida parábola de la sociedad en la que vivimos donde es posible la soledad en ciudades superpobladas; donde, paradójicamente, la incomunicación es frecuente a pesar de vivir rodeados de personas y tecnologías de la comunicación. Una sociedad donde podemos oír noticias tan espantables como la que se publicó en El País hace unos días de un hombre que es encontrado en su casa cinco días después de muerto, solo y sin que nadie lo hubiera echado de menos en todo ese tiempo. Tenía 3500 amigos en Facebook.
Muy brillante esta última novela que dice más de lo que parece a juzgar por la sencillez del argumento.
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