
Cuando una mujer me dice "soy muy profunda" yo siempre voy a pensar mal. Aunque lo que me quiera decir es que escribe poemas.


Desgracia es una novela; Verano, una autobiografía novelada. Todo lo que podría decir sobre estas obras desde el punto de vista literario ya se ha dicho -presumiblemente con más rigor científico- en manuales, ponencias, tésis, revistas especializadas, blogs de escritores, etc.
Versión cinematográfica bastante verosímil sobre cómo pudieron ser los últimos compases en la vida de León Tolstói. Entrañable el personaje de Lev. Se aprende austeridad y sensatez de él. Para resaltarlas es necesario el contraste con su mujer, la terrible Condesa Sofía. Son don Quijote y Sancho, idealismo y materialismo.
Urga es el aparejo con el que los pastores mongoles cuidan y controlan a sus rebaños. Esta película es un precioso homenaje a la vida de estas gentes que en un momento dado entran en contacto con un camionero ruso, lo cual da situación a pasajes divertidos y muy curiosos. Merece la pena verla para descubrir una manera de contar, la de Mikhalkov, absolutamente propia, personal y muy original. En el aspecto musical destaca el maravilloso tema ‘Las colinas de Manchuria’, que canta el ruso, un ex-soldado, en un bar, muy sentidamente pese a su borrachera.

Voy a las estanterías, me faltan varios libros por clasificar esta tarde. Veo este que se subtitula "22 episodios nefastos de la historia de España". Me parece interesante, me va a entretener al menos. Lo manipulo, su encuadernación es buena. Tengo que clasificarlo y para ello lo primero es consultar el índice a ver qué episodios nefastos me depara:
Si cambiamos una letra de lugar en el apellido de este escritor tenemos el nombre del protagonista de El amante bilingüe. Juan Marés se ha convertido en un mendigo de oficio. Toca el acordeón en las Ramblas de Barcelona desde que Norma, su mujer, una burguesita que trabaja como funcionaria en la Generalitat, lo engañó y abandonó. Desde entonces no levanta cabeza, se conduce por la vida como un alma en pena, no cura las heridas y sigue perdidamente enamorado de ella. El pobre no tiene cara ni casa; no es nadie ni espera nada. Juan Faneca (el otro gran personaje de la novela), en cambio, es un charnego estirado, elegante, gracioso, atrevido. Se toma la vida de otra manera y triunfa en las empresas en las que Marés fracasa. Son amigos íntimos pero se detestan mutuamente. ¡Ah! se me olvida decir que ambos, Marés y Faneca, son una y la misma persona. Marés se disfraza de Faneca (peluca, lentilla, patillas, pestañas) para reconquistar a Norma.
Arthur Pepper (1925-1982), fue un magnífico músico de la costa oeste de los Estados Unidos. Dotado de una talento natural para el jazz (también destacó como baladista y como músico de orquesta) no quiso o no supo encenderle un solo cirio a la santa gloria del éxito. Se diría una de esas personas a las que el triunfo incomoda y solo es moderadamente feliz en la búsqueda de lo auténtico.
Esta novelita narra la historia de una joven estudiante norteamericana, Nancy, afincada en Alcalá de Guadaira con el propósito de tomar notas para una tésis sobre literatura y antropología española. A través de las cartas que ésta envía a su prima Betsy sabemos de sus amores y peripecias en tierras andaluzas. Podemos, por tanto, encajar esta novela dentro del género epistolar. Género que da mucho pábulo a una literatura intimista (pienso en Pepita Jiménez de Juan Valera o en El Abrecartas de Vicente Molina Foix) y que resulta muy eficaz para obras en clave humorística como ésta o Pantaleón y las visitadoras de Mario Vargas LLosa.
"La resaca puede y debe entenderse como un defecto de nuestro organismo para sobrellevar las alegrías de origen artificial"- esto lo dice Felipe B. Reyes en la penúltima entrada de su blog, la titulada La Resaca. Jajajajajajajajaja la culpa a nuestro cuerpo que no sabe asimilar la alegría de beberse, pongamos por caso, 15 cervezas, 2 cubatas y un chupito asesino jajajaja es una idea de lo más hilarante (al hilo de todo lo que escribe este hombre en prosa). Procuraré interiorizarlo antes de irme de vacaciones.
A mí me parece que Javier Marías posee en grado nada común las virtudes de algunos de mis más admirados novelistas: la capacidad reflexiva de José Saramago, el ingenio de Benjamín Prado, la cultura borgiana, la sensibilidad de L.A. de Villena, la imaginación de García Márquez y de Cervantes y la elegancia de Vargas LLosa.
