jueves, mayo 05, 2011

Dice Séneca en sus máximas morales: "Saldré de la vida protestando que amé la buena conciencia y las buenas ocupaciones, y que no disminuí la libertad de nadie y ninguno disminuyó la mía."
Acaso sea esta la más alta moral que deban seguir los hombres: no disminuir la libertad de los demás.

viernes, abril 15, 2011


De no ser porque de alguna forma ya pensaba así este libro me hubiera cambiado la vida. Lo que ignoraba es que esto se hubiera llevado a la práctica alguna vez. Cataluña, desde julio 1936 hasta lo sucesos de mayo de 1937. "...la gente se mantenía contenta y esperanzada. No había desocupación y el costo de la vida seguía siendo extremadamente bajo; casi no se veían personas manifiestamente pobres y ningún mendigo. Por encima de todo, existía fe en la revolución y en el futuro, un sentimiento de haber entrado de pronto en una era de igualdad y libertad. Los seres humanos trataban de comportarse como seres humanos y no como engranajes de la máquina capitalista. En las barberías había letreros anarquistas explicando enfáticamente que los barberos habían dejado de ser esclavos. En las calles había carteles de colores exhortando a las prostitutas a dejar su oficio. para alguien que procediese de la burlona y endurecida civilización inglesa, había algo casi patético en la literalidad con la que aquellos españoles idealistas interpretaban los gastados lemas de la revolución [...] En toda tienda y en todo café se veían letreros que proclamaban su nueva condición de servicios socializados; hasta los limpiabotas habían sido colectivizados y sus cajas estaban pintadas de rojo y negro. Camareros y dependientes miraban al cliente cara a cara y lo trataban como a un igual. Las formas serviles e incluso ceremoniosas del lenguaje habían desaparecido. Nadie decía señor, o don y tampoco usted; todos se trataban de «camarada» y «tú», y decían ¡salud! en lugar de buenos días."
"Yo estaba integrando, más o menos por azar, la única comunidad de Europa occidental donde la conciencia revolucionaria y el rechazo del capitalismo eran más normales que su contrario. En Aragón se estaba entre decenas de miles de personas de origen proletario en su mayoría, todas ellas vivían y se trataban en términos de igualdad. En teoría, era una igualdad perfecta, y en la práctica no estaba muy lejos de serlo.[...] muchas de las motivaciones corrientes en la vida civilizada —ostentación, afán de lucro, temor a los patrones, etcétera— simplemente habían dejado de existir. La división de clases desapareció hasta un punto que resulta casi inconcebible en la atmósfera mercantil de Inglaterra; allí sólo estábamos los campesinos y nosotros, y nadie era amo de nadie[...]duró lo bastante como para influir en todo aquel que lo experimentara."


"Orwell me enseñó que una literatura desprovista de moral es inhumana." ha dicho Vargas LLosa en su discurso ante la Academia Sueca. Es exacto. Orwell es exactamente eso, una moral.

martes, abril 12, 2011



Una canción puede pulsar el resorte de un sentimiento que creíamos olvidado. Son las canciones que avivan ese sentimiento dormido en sótanos profundos, en íntimas galerías donde acumulan polvo las vivencias caducas que no desechamos del todo. Son canciones raras, vibrantes, vagamente tristes como la ventana desde donde miramos los días de lluvia. Canciones que situan el dolor tan cerca del gozo que al escucharlas por un momento creemos que moriremos en esa espada y después nos inflama el alma de dulzura.
A veces una de estas canciones modifica nuestro pasado y nos lo devuelve deformado en una nostalgia de nosotros mismos que sería mejor definir con la palabra melancolía. Estas canciones son idénticas a naranjas o a poemas: redondas y todo jugo; describen el mundo y penetran la verdad hasta incendiarla.
Esta es una de esas canciones

miércoles, marzo 30, 2011


Recoge su obra poética escrita entre 2006 y 2009. Heterogéneo: seguidillas, haikus, sonetos, verso libre. Lees a este poeta con curiosidad y pendiente siempre a la sorpresa. Su estilo claro, breve e ingenioso, despojado de solemnidad pero salpicado de tradición, es una fiesta a la inteligencia.
Las referencias sobre él me llegaron no como escritor sino como director de la Biblioteca Nacional durante el Aznarato. Tuve ocasión de conocerlo, hablar un poco con él en la feria del libro de 2008. Me firmó su antología corregida y ampliada "Su nombre era el de todas las mujeres" que leí con verdadera devoción.
Este "Reino blanco" tal vez sea un poco más nostálgico. La sección "Hojas de otoño" está cicatrizada de melancolía y esto es algo que no percibí en el anterior poemario. En todo caso persiste su marchamo amable, moderno, cuya profundidad no resta ocasiones para que el lector se emocione y sonría.

viernes, marzo 18, 2011


Este es uno de esos libros a los que conduce "Las armas y las letras". Acabo de acabarlo y estoy encantadoramente encantado.
Es una novela-ensayo (literatura e historia abrazadas y confundidas) dividida en tres capítulos, tres partes, tres historias que giran en torno a un solo acontecimiento: el fusilamiento fallido en enero de 1939 del escritor y político falangista Rafael Sánchez Mazas. Se cuenta también su posterior vivencia como forajido y refugiado en masías y pajares hasta la entrada de los nacionales en Gerona. No quiero contar más. El libro está lleno de emoción, de humanidad. Siendo su planteamiento muy literario, la historia narrada es muy real, por lo que divierte e instruye al mismo tiempo. Un libro magnífico.

lunes, marzo 14, 2011


No voy a entrar en valoraciones. No puedo aseverar que sea buena o mala, sensibloide o kitsch; si se parece a Verano Azul ni es mi culpa ni me importa. Solo puedo decir que en arte se agradece mucho la sinceridad y que viéndola he disfrutado, he sufrido y he llorado intensamente.

sábado, marzo 05, 2011


Absorbente ensayo sobre el papel de los escritores durante el periodo de la Guerra Civil Española, sobre sus afinidades o militancias políticas, sobre la evolucion del pensamiento de cada uno de ellos y la de sus obras al influjo de la contienda.

Edición cuidadísima en todos los sentidos: ilustraciones, índices de materias y onomástico, anexos biográficos y biobibliográfico y cuadro cronológico histórico y literario. 3ª ed. actualizada en 2010. De verdad, es una edición preciosa. El contenido no se queda atrás. Aquellos a quienes interese la Guerra Civil y los escritores de fin de siglo XIX y primer tercio del siglo XX hallarán una lectura hipnótica, impostergable una vez iniciada.

Se le ha reprochado afán de equidistancia, o sea, estar tan cerca de republicanos (rojos, leales, comunistas) como de Nacionales (azules, rebeldes, fascistas). El autor se defiende de esto en el prólogo creo que sin demasiada eficacia. Pienso que eso más que un error es un acierto ya que haberse referido a unos y otros en términos maníqueos de buenos y malos hubiera sido aburrido. Es cierto que toma distancia, incluso recurre al humor (por ejemplo cuando habla de la afición gastronómica de Max Aub), también es cierto que intenta ser objetivo, pero todos sabemos que eso es imposible. Enseguida aparecen juicios personales. De inmediato el lector advierte notas de indisimuladas simpatías o de manifiestas ojerizas y comprueba que se han seleccionado opiniones, capítulos concretos que avalan una opinión y no otros que podrían justificar la contraria. Parecen antipatías personales más que políticas. Pondré un ejemplo para que mi observación no quede sin asidero: sobre Neruda ofrece la visión egoísta, cobarde y oportunista que de él tienen Juan Larrea, Juan Ramón Jiménez y su paisano Morla Lynch, pero no se contempla la de Alberti, Aleixandre o M. Hernandez. Para hablar de Alberti, Bergamín, Neruda utiliza un tono y para hacerlo de Unamuno, Juan Ramon Jiménez, Machado, Morla otro. Con hispanistas como Ian Gibson está claro que no comulga. Llega al sarcasmo siempre que habla de los Alberti; también cuando dice que Cernuda no asiste en Valencia a las sesiones del Congreso Internacional de Escritores por encontrarse "ocupado en sus baños de mar".

En el momento que hay narrador hay un punto de vista, interpretación y selección determinada de datos. Por ello estos detalles de la obra son excusables, además sin estos carecería de interés. La grandeza de la obra me parece que es precisamente esa valentía de vencer el obstáculo de la imposible imparcialidad. Es de elogiar la gran riqueza de datos, personas, publicaciones, anécdotas que abundan el texto. Pienso que lo divertido e interesante y al cabo lo que de lo sucedido de la historia queda es lo que en esta hay de literatura.

Por último, este libro posee esa otra cualidad que desde mi punto de vista debe poseer todo buen libro y que faltándole otras (que no es el caso) bastaría para salvarlo: ser un puente hacia otras lecturas.

jueves, enero 27, 2011



Te la recomendé porque quería saber tu opinión sobre lo que en ella se trata.

Es una novela sobre el amor (pero para nada romántica). Interesante esto.
A mí me parece que el autor satiriza un poco a los que idealizan demasiado el amor, ese amor primero, inocente, pretendidamente puro... intenta desmitificarlo ¿cómo lo hace? a través de la ironía, a través de varios pasajes fastidiosos en que describe el amor edulcorado entre una hermosa burguesita aria y un judío bien posicionado.

Es normal que te esté costando. Si te digo la verdad a mi también me resultaron pesados esos pasajes a propósito sensibleros en que Ariane reflexiona sobre mil pormenores, sobre sus vestidos, la decoracion de su casa...idealizando en exceso sus sentimientos. También los capítulos iniciales son excesivos queriendo remachar el carácter hipócrita y snob de la familia de Adrien Deume.

Sin embargo creo que es una gran novela. Exige paciencia y la participación activa del lector, hay que pensar un poquito. Dependiendo de si lo que pretende es analizar el calado psicológico de los personajes o de si, por otro lado, también que conozcamos a fondo sus actos, el autor recurre a una escritura automática al más puro estilo Kerouac o se refocila en los detalles más nimios al más puro estilo Proust. Mezcla de estilos.

Encuentras páginas interesantes que tardas muchísimo en leer porque contiene frases, ideas, giros... que te hacen levantar la cabeza y perder la vista en un punto y ahí te quedas pensando, retrotrayéndote a muchísimas cosas que has vivido o has soñado. Pero sí, hay ratos en que cansa.

Un beso

martes, enero 18, 2011



Es el estilo personificado. Concesiones al mercado solo dentro de los límites que exige la subsistencia. Ductilidad para adaptarse a todos los estilos. Música como preocupación intelectual, como oficio y como placer, eso es lo que parece querer expresar este artista.


Los raros de Rubén Darío, publicado en 1896, recopila una serie de semblanzas de autores admirados por el poeta nicaragüense.

En la primera edición del libro, aparecida en octubre de 1896 en la Tipografía La Vasconia de Buenos Aires, aparecían las semblanzas de diecinueve autores: Leconte de Lisle, Paul Verlaine, Villiers de l'Isle Adam, Léon Bloy, Jean Richepin, Jean Moréas, Rachilde, Teodoro Hannon, Lautréamont, Max Nordau, George d'Esparbés, Augusto de Armas, Laurent Tailhade, Fra Domenico Cavalca, Eduardo Dubus, Edgar Allan Poe, Ibsen, José Martí y Eugénio de Castro. En la segunda edición, impresa en Barcelona en 1905, se añadieron las semblanzas de Camille Mauclair y Paul Adam.

La mayoría de los autores son poetas simbolistas franceses, ya que Darío sentía una gran atracción por la literatura francesa de finales de siglo. Solo hay dos autores hispanoamericanos, los cubanos Augusto de Armas y José Martí, el primero de los cuales escribió sin embargo su obra en francés.

Este que tengo entre manos en la foto es un ejemplar de la primera edición, una verdadera joya. A veces cuando gozo la oportunidad de manipular obras así pienso en una conferencia pronunciada por un famoso poeta español titulada "El trabajo gustoso". En ella se habla de trabajo vocativo, honesto, pagado de sí mismo como única forma de fabricar felicidad individual y por ende sociedad sana y fuerte... cada cual debe ejercer aquella labor en que pueda volcar su virtud...

Ratos como el de hoy leyendo primeras ediciones como esta hacen que mi sueldo, siendo el mismo, se triplique.

jueves, enero 06, 2011

XLI

Tú eras el huracán y yo la alta
torre que desafía su poder:
¡tenías que estrellarte o que abatirme!...
¡No pudo ser!
Tú eras el océano y yo la enhiesta
roca que firme aguarda su vaivén:
¡tenías que romperte o que arrancarme!...
¡No pudo ser!
Hermosa tú, yo altivo: acostumbrados
uno a arrollar, el otro a no ceder;
la senda estrecha, inevitable el choque...
¡No pudo ser!

martes, enero 04, 2011

Celebrando Delicia Y Ternura

Y aquel círculo sacro cerró entorno nuestro.
Todo era oscuridad y atmósfera callada.
Un centro nos unía y una emoción muy cálida.
Los cuerpos se rozaban exactos y encendidos,
y la piel profería su lenguaje perfecto.
Una dulce pasión en un círculo negro,
mientras la hoguera llena de sentidos el tiempo
y me cuenta tu mano la maravilla toda.
Si algún día he de hablar en favor de la vida,
no olvidaré esa noche en el círculo ciego,
ni a ti, que me enseñabas minuciosa lo eterno.

viernes, diciembre 17, 2010



Cuelgo esta pintura aquí y no sé muy bien qué decir de ella. Que me gustaría que colgara más bien de una pared de mi casa nueva, que me encanta la pintura, que la Gran Vía es de mis lugares preferidos de Madrid. Son sensaciones. Decir "me gusta" no es decir mucho, lo sé, pero si tuviera que explicar por qué o en qué sentido estaría ante un verdadero aprieto. Mejor os recomiendo visitar la Plaza Conde de Barajas el domingo por la mañana (está muy cerca de Plaza Mayor) y disfrutaréis de un agradable y pintoresco museo de pintura al aire libre. En él el arte anónimo y las buenas sensaciones son tan sensibles como apetecible se hace tomar una cerveza en cualquier local de las calles aledañas.

jueves, noviembre 25, 2010

Libros que sois un ala...



Libros, que sois un ala (amor la otra)
de las dos que el anhelo necesita
para llegar a la verdad sin mancha.

Amado Nervo

El libro ese instrumento sin el cual no puedo imaginar mi vida, y que no es menos íntimo para mí que las manos o que los ojos.

Ordenar bibliotecas es ejercer de un modo silencioso el arte de la crítica.

Jorge Luis Borges

Lee y conducirás, no leas y serás conducido.

Santa Teresa de Jesús

Ahora dejo de tanto citar (y de ostentar familiaridad con los clásicos)y explico lo que significa el libro y la lectura para mí.

Por las noches me quedaba hasta la una o las dos de la madrugada leyendo. Mi hermano, que se levantaba muy temprano para ir a la fábrica, me gritaba que apagara la luz. Él estaba harto de trabajar y lo rendía el sueño de los justos, por eso demandaba justicia (a veces con su propia mano) así como oscuridad y silencio. En cambio yo andaba asaz ufano en compañía de mis amigos Sancho y Quijano y no era infrecuente que soltase una carcajada con las razones que Quijote aducía a propósito de cualquier alto ideal caballeresco. Aquel tipo estaba loco, sí, pero su locura era razonable y sus palabras eran de oro: relucían y tenían valor. No me entraba sueño.

También me acuerdo de aquellas mañanas junto al ventanal luminoso. Allí ganaba el tiempo con Werther, con Ana Ozores, con Funes el Memorioso etc. y mi madre me llamaba para almorzar una y otra vez. Yo le pedía un plazo de cinco minutos para acabar el capítulo y me volvía a sumergir en la lectura. Me llamaba otra vez y de nuevo solicitaba plazo y el plato en la mesa y ya no te lo digo más y ya voy ¿ya voy?¡hum!

El libro es para mi todo esto. Es decir, esa cosa que hace que me olvide de que tengo que dormir o alimentarme para subsistir.

miércoles, noviembre 17, 2010

RENUNTIATIO AMORIS

Pulso el timbre: nadie.
Pruebo con la aldaba: requetenadie.
Has cerrado tu corazón antes de abrirlo.

jueves, noviembre 04, 2010

Príncipe di Montenevoso

Soy de los que ardientemente detestan la injusticia,
de los que creen que es indigno casi cualquier privilegio;
y al tiempo soy clasista y amo la diferencia.
Creo en el pueblo y me llena de rabia la pobreza,
mas soy también feroz individualista, singular extremo.
Amo al amor sobre todas las cosas, detesto la ternura.
Soy altivo, intolerante, fuerte; pero débil como niño pequeño.
Creo en la bondad como en un bien supremo,
mas haciendo daño - hay días - experimento júbilo.
Vivo en soledad la plenitud más alta,
aunque el mundo me llame y su halago me encienda.
La vida me gusta toda, fervor de mis sentidos,
pero a su vez la muerte me tienta serenísima.
Soy de los que viven y quieren ya estar muertos.
Me gusta el sol y el infinito placer de los crepúsculos.

lunes, noviembre 01, 2010

Siempre hay un niño que juega con lápices de colores. Algunas calles lo saben.

miércoles, octubre 27, 2010


No es el mejor cantaor flamenco que he oido pero sus letras me agradan (tan solo por ser tan sencillas) y su actitud también, va de frente siempre.

sábado, octubre 23, 2010


Sin duda, maestros del Jazz. Arturo Sandoval para muchos el mejor Trompetista del mundo.

Cuando un niño o un adulto aprende a tocar un instrumento, músicos, pedagogos y profesores coinciden en que para ser un "gran músico" hace falta mucha técnica y llevar a cabo una serie de normas o reglas. Una de ellas, imprescindible para los instrumentos de viento como la trompeta, es que a la hora de tocar la posición de la embocadura (los "mofletes o cachetes") no pueden estar hinchados.
Insisten mucho en eso y tienen razón. Para ser un gran músico hay que seguir una serie de directrices.

Pero ¿qué pasa cuando aparece Arturo Sandoval y hace esto?
La respùesta es clara. Todo cambia. Solo hace falta ver y disfrutar con su música para comprenderlo.
Sobran las palabras.

http://diegosax.blogspot.com
¿Os reís de mi porque soy distinto? Yo me rio de vosotros porque sois todos iguales