viernes, junio 18, 2010
miércoles, junio 02, 2010
jueves, mayo 27, 2010

He leido este libro en el autobús, en la media hora entre Metropolitano y Recoletos.
Es un poemario bastante irregular, quizás lo que le de unidad sea el tema amoroso. Hay que aclarar que para la voz poética de Leonard Cohen amor y sexo son una y la misma cosa. Su estética, según me ha parecido, es la de la no representación excesiva de las palabras, osea, aligerar la carga de significación que cada palabra porta a sus espaldas. Exprime los conceptos, las imágenes y las metáforas (de las metáforas es un fervoroso) pero, por otro lado, pasa por alto la música, las sonoridades del poema (¿será la traducción?),y también, menos mal, los significados manidos y las palabras pretendidamente poéticas. Como actor que intentara precaver a toda costa la sobreactuación así Leonard Cohen huye de la poetización. Es artificioso queriendo evitar el artificio. A cada poema sucede un apunte del propio autor sobre diversos aspectos del poema, variantes, finales alternativos, versiones... a muchos de ellos les sobra esa exégesis, y en cambio en otros lo jugoso es precisamente la glosa y no el poema. Así en resumen.
viernes, mayo 14, 2010
And who by fire, who by water,
Who in the sunshine, who in the night time,
Who by high ordeal, who by common trial,
Who in your merry merry month of may,
Who by very slow decay,
And who shall I say is calling?
And who in her lonely slip, who by barbiturate,
Who in these realms of love, who by something blunt,
And who by avalanche, who by powder,
Who for his greed, who for his hunger,
And who shall I say is calling?
And who by brave assent, who by accident,
Who in solitude, who in this mirror,
Who by his ladys command, who by his own hand,
Who in mortal chains, who in power,
And who shall I say is calling?
Traducción:
¿Quien, por el fuego, por el agua,
por el brillo del sol, por la noche,
por el más grande de los calvarios, por un juicio común,
por tu alegre mes de mayo,
por el lento declive,
quien, debo decir, está llamando?
¿Y quién, por su único error, por los barbitúricos,
en éstos reinos de amor, por ser honesto,
por las avalanchas, por el polvo,
por su gula, por su hambre,
quien, debo decir, está llamando?
¿Y quien por su rotundo "sí", por accidente,
en solitario, frente a su espejo,
por orden de su mujer, por su propia decisión,
encadenado mortalmente, con poder,
quién, debo decir, está llamando?
viernes, abril 23, 2010
sábado, marzo 27, 2010
5 de junio de 1956, Milton Berle Show.
Este chaval tiene 20 años. Dos años antes de esta polémica actuación es un perfecto deconocido que trabaja como camionero transportando materiales eléctricos. Parece un tanto especial: va a clase en pantalones de pinza, camisas como las de Alberti, cuello alzado, patillas de pata de cabra, pelo largo y engominao.. nada de esto se usaba aún. Apenas se relaciona sino con un primo suyo y en la música no ha tenido un comienzo habitual en conjuntos de barrio. Pero el chiico bueno, religioso, sensible, casero, tímido no puede contener las convulsiones de su cuerpo cuando se sube en un escenario. Un día de 1954 se presenta en Sun Records, una pequeña discogáfica de Memphis, para pagar la grabación de una canción con la que quiere obsequiar a su madre por su cumpleaños. De esa larva de artista sale en pocos meses la crisálida de rey del Rock, que a su vez da de sí la mariposa del mito.
La siguiente actuación de 1956 vendrá tres meses después, en el show de Ed Sullivan. Aparece solo de cintura hacia arriba pues la burguesía puritana estadounidense, manos en la cabeza y grito en el cielo, ha vertido duras críticas contra Elvis y contra Milton Berle. Al primero por considerar sus movimientos impúdicos, insinuantes, lascivos ("Elvis Pelvis" lo llaman para ridiculizarlo); y al segundo por retransmitir para todo el país un espectáculo tan obsceno. La iglesia también ha reaccionado hablando de movimientos dirigidos por el mismo satán. Dado que el chaval explica que no puede dejar de mover sus piernas al actuar, que es un movimiento dirigido más por la pasión que por la mente, optan por censurar y cortar el plano por la mitad.
Su temperamento espontáneo, fresco y audaz hace que triunfe. Da conciertos increíbles. Su particular forma de moverse y la negritud en el metal de su voz vuelven loca a la gente. De esta época habla Jonnhy Cash en su autobiografía diciendo algo así como que ver a Elvis desde bastidores era lo más espectacular que había vivido nunca y que era un chico sanísimo, fuerte, flexible, espontáneo. No fumaba ni bebía. Ni mucho menos se drogaba.
En 1958 cumple el servico militar en Alemania. De esta manera interrumpe su incipiente y prometedora carrera. Lo pasa francamente mal lejos de su madre. La instrucción militar es tan dura que los militares acostumbran a consumir anfetaminas para soportarla. Ese mismo año muere su madre de forma inesperada. Elvis nunca lo superará.
La década de los sesenta la dedica a protagonizar películas vacuas que le reportan muchas ganancias a él y sobre todo al coronel Parquer. Elvis lo lamentará siempre. Siente frustración por no haber interpretado papeles más serios, como los de sus admirados James Dean y Marlon Brandon.
En 1968 vuelve a los escenarios con el programa "Comeback Special". Este es a mi modo de ver la última gran aparición de Elvis. A partir de ahí, ya en los años setenta, se dedica a lucir trajes llamativos, cinturones ostentosos con los que pretende desviar la atención de su propia decadencia física. Se dedica a comer hamburguesas compulsivamente y a drogarse para preterir una realidad que le deprime. Quiere olvidar que aquellos que le rodean, la llamada mafia de Memphis, solo quieren su dinero. Quiere olvidar que Priscila se la ha pegado con su maestro de Judo, quiere olvidarse de los turbios negocios del Coronel Parquer cuya condición de inmigrante holandés ilegal ha ocultado a todos durante años.
Elvis muere el 16 de agosto de 1977 sobre la tapa del váter de uno de los muchos cuartos de baños de Graceland.
Leer la obra de Peter Guralnick, Último tren a Memphis + Amores que matan (según la crítica especializada la mejor biografía que se ha escrito sobre un músico) me ha servido para pasar unas semanas como si viviera junto a Elvis y también para formarme una idea de cómo, cuándo, por qué y dónde nació el Rock & Roll.
lunes, marzo 15, 2010
jueves, febrero 25, 2010
Pueden pulsar el resorte de un sentimiento que creíamos olvidado. Son vibrantes, vagamente tristes como la ventana cicatrizada desde donde observo este dia de lluvia. Consiguen situar el dolor tan cerca del gozo que al escucharlas creemos que moriremos en esa espada y después nos inflama el alma de dulzura. A veces modifican nuestro pasado y nos lo devuelve deformado en una nostalgia de nosotros mismos que mejor sería definir con la palabra melancolía. Me encantan porque lucen idénticas a naranjas o a poemas: son redondas y todo jugo, describen el mundo y penetran la verdad hasta incendiarla.
Esta es una de esas canciones.
miércoles, noviembre 04, 2009


