lunes, diciembre 02, 2024

EL MAYOR - Silvio Rodríguez

Siempre me ha llamado la atención lo que ocurre detrás de las canciones, sus letras, su puesta en escena. Últimamente he estado enganchado a “El Mayor” de Silvio Rodríguez (1946). Su música y mensaje me parecen atractivos. Un revolucionario que cabalga por la espuma, luchando por sus ideales. Se trata de la historia de Ignacio Agramonte (1841-1873), uno de los próceres cubanos que murió muy joven, a los 32 años, llegando a ser el segundo al mando de la revolución, del primer levantamiento en armas que hubo en Cuba, en 1868, en contra del colonialismo español.

En 1973, Silvio Rodríguez era miembro de la GESI (Grupo de Experimentación Sonora del Instituto Cubano del Arte e Industria Cinematográficos (ICAIC)). Según le contó a un amigo en una carta, “Hace años quería escribir una canción sobre el Mayor, pero no encontraba la oportunidad”. Finalmente lo hizo por encargo para el centenario de la muerte del revolucionario: el 11 de mayo de 1973. Rodríguez investigó sobre su vida y terminó tocando, en la fecha mencionada anteriormente, la canción con su guitarra, acompañado de sus músicos, en la Plaza de San Juan de Dios de Camagüey, en una ceremonia a la que asistió el mismo Fidel Castro. Este año se cumplieron 150 años de la muerte de Agramonte.

Lo interesante de la historia es que el mismo Silvio reconoció que la canción inicialmente no le resultó como él quería. Después de varios intentos, a último minuto logró dar con la letra y la música que conocemos ahora. Con posterioridad al evento se dio cuenta que había salido publicada en el diario Granma una foto suya tocando en la plaza junto a la letra de la canción. Un honor que el cantante no se esperaba. La letra, a mi parecer, es notable porque describe al héroe, al luchador con una visión bélica, romántica y esperanzadora:

“Ordena a su corneta/ el toque de a degüello, /y a un siglo de distancia /entona nuestra canción. /Y con recia garganta/ canta, espanta /lejos la maldición.”

Ignacio Agramonte

Cuando Silvio habla de “el toque de a degüello” se refiere literalmente a la carga con machete en mano que treinta y cinco de los hombres de Agramonte hicieron en la batalla del Camagüey en 1871, en contra de ciento veinte españoles. «El Corneta» recibe la orden de Agramonte y da con un sonido característico el “vamos al ataque”. El objetivo es arrasar con todo y cortar las cabezas de las tropas españolas si es necesario para rescatar con vida al brigadier Julio Sanguily Garritte, tomado prisionero por los hispánicos. Finalmente, el propósito se logra y el militar es liberado.

Por último, la estrofa de la canción más significativa, a mi modo de ver, es la siguiente:

“Va cabalgando el Mayor con su herida/ y mientras más mortal el tajo es más de vida. /Va cabalgando sobre una palma escrita, / y a la distancia de cien años resucita.”

En esta escena, Silvio ve al Mayor herido, cabalgando junto con sus compañeros de armas. Mientras más mortal su herida, más ganas tiene para seguir viviendo y luchando por su patria. Agramonte no se rinde y está dispuesto a todo.

En esta escena, Silvio ve al Mayor herido, cabalgando junto con sus compañeros de armas. Mientras más mortal su herida, más ganas tiene para seguir viviendo y luchando por su patria. Agramonte no se rinde y está dispuesto a todo. Le pueden dar en el suelo, rematarlo, pero sigue resistiendo, cabalgando sobre una palma escrita con un destino infalible, determinado con anterioridad por una lectura de manos. Finalmente, el Mayor muere de un disparo en la sien en 1873, en Jimaguayú, Cuba. El fallecimiento fue sólo físico porque el héroe, con la ayuda de Rodríguez y de todos los que escuchamos a menudo su homenaje convertido en música y letra, sigue despierto en el cielo, desplegando sus alas, resucitando.

viernes, enero 26, 2024

Años

                                                               Pero tú no eres músico y ella es toda orquesta

                                                                                                                                   Amado Nervo

Mi cuerpo sentía frío con algo más que la nieve,

mi alma estaba oscura con algo más que la noche,

el silencio era ya incapaz de defenderse.

Mas la nieve se derritió con el sol

y el gran río se llevó el agua.

A la llegada de la mañana, 

otras miserias afloraron,

el blanco cuento de invierno

torno a ser la gris realidad. 


Llegaste a mí,

nuestro silencio no se preocupó de su curso y

las copas de vino se abrazaron a las palmas de las manos.

Hacia donde fuéramos era viajar donde se hospeda el cuerpo

con musicalidades de triste campana de bronce.

Algunos fingen estar casados

pero a nosotros que nos vuelva a reparar

la cama el mismo carpintero.



 

 

lunes, noviembre 20, 2023

 Dice el filósofo: 

-No emprendas el viaje con nadie que no conozcas.

viernes, agosto 04, 2023


  Luis Cernuda visita Villaluenga del Rosario y Benamahoma (Cádiz) desde el dos al siete de enero de 1934. Lo acompañan Antonio Sánchez Barbudo y Pedro Pérez-Clotet, natural éste de Villaluenga. Durante su peregrinación por los pueblos españoles entre los años 1931 y 1936 Cernuda va mucho por la provincia de Cádiz, componiendo incluso algunos poemas en Olvera.

A comienzos de la II República apenas existían bibliotecas en España, a excepción hecha de Cataluña y Asturias. Para la República era una prioridad que todos los españoles, especialmente los niños y jóvenes, supieran leer. “Cuando todo español no sólo sepa leer, sino tenga ansia de leer, de gozar y de divertir leyendo, habrá una nueva España”
El Gobierno de la II República instauró dos tipos de bibliotecas: las municipales y las de Misiones Pedagógicas. El Ministerio de Instrucción Pública crea la Junta de Intercambio y Adquisición de Libros para Bibliotecas Públicas con un presupuesto de seiscientas mil pesetas para adquisición de libros, partida que contrasta con la destinada en 1930 por el Gobierno anterior, bajo el reinado de Alfonso XIII, de treinta y cinco mil pesetas.
El Servicio de Bibliotecas estaba coordinado por Luis Cernuda, por los bibliotecarios María Moliner y Juan Vicens de la Llave y el inestimable apoyo de María Zambrano, Pedro Salinas, Rafael Alberti y García Lorca. Hasta junio de 1936 este servicio permitió la creación  de 5.522 bibliotecas, la mayoría en localidades de menos de cinco mil habitantes, muchas de tan solo cincuenta habitantes.
Lo que más le dolía a Cernuda era el espectáculo de una juventud olvidada. Él pensaba que en algún pueblo perdido de España podría haber algún Bécquer o Mozart dormido que en contacto con las misiones despertaría.

Es este aspecto profesional de Cernuda, bastante desconocido por lo demás, es lo que más me ha gustado descubrir en la obra de Taravillo. Obra, dentro de lo que la oscura vida de Cernuda permite, pormenorizada y más que suficiente.
Otro rasgo de Cernuda que me interesa a la par que me inquieta es la relación que guarda con su tierra. Andalucía y lo andaluz visto desde Madrid, primero. España y lo español visto desde el exilio británico y americano después. Veamos lo que nos cuenta el propio Cernuda:

"No es más andaluz quien de andaluz se disfraza, sino quien lleva intacto dentro de sí, límpido y seductor, el reflejo de esta tierra misteriosa, perezosa y activa, vívida y soñadora"

El poeta detesta "ese absurdo y externo andalucismo reciente, de una facilidad repugnante".

Ya en Glasgow nos dice: "Cambio y distancia, si no mudan al hombre, le hacen conocerse mejor, y no solo a sí mismo, sino también a todo aquello que lo determina y le forma en su ser vivo individual, o sea, sus gentes y su tierra, su lengua y su historia".

Postura que puede resumirse con estas palabras "Puedo hacer gala de cierto sentimiento patriótico pero no patrioteril. Es decir, mi postura es crítica y antidogmática"

Estupendo en sus reflexiones Cernuda. Más aún es este poema que abunda en el tema del exilio y en la compleja relación que tuvo con su propio destino:

Peregrino

¿Volver? Vuelva el que tenga,
Tras largos años, tras un largo viaje,
Cansancio del camino y la codicia
De su tierra, su casa, sus amigos,
Del amor que al regreso fiel le espere.

Mas, ¿tú? ¿Volver? Regresar no piensas,
Sino seguir libre adelante,
Disponible por siempre, mozo o viejo,
Sin hijo que te busque, como a Ulises,
Sin Ítaca que aguarde y sin Penélope.

Sigue, sigue adelante y no regreses,
Fiel hasta el fin del camino y tu vida,
No eches de menos un destino más fácil,
Tus pies sobre la tierra antes no hollada,
Tus ojos frente a lo antes nunca visto.

jueves, septiembre 02, 2021

"El Perro Andalú"



Fuera corona
Porque este perro es solo siervo de ese rey
Que es su persona
Adiós al yugo
De esta nación
Que lo que no gana en el norte
Lo usa aquí como verdugo
Caigan las rosas
Con sus espinas
En la tierra y le de vida
A una sabia nueva
Salga esas espigas
Que no alimente
A las gaviotas
Ni la patética visión
De un pueblo inculto de pandereta
Abajo el manto
Los San Benitos
Y las burlas se despeñen de una vez
Por el barranco
Un hombre queda
Tan solo un hombre
Un andaluz
Que cada día
Lo que venga lo desafía
Limpio de cruces
Un hombre queda
Que por diciembre
Coloca flores
En memoria de un chaval
Y su blanca y verde
Y por febrero
Vive cantando
Pa salvarse del naufragio universal
De un año entero
Son esa raza
Un  pedacito del mayúscula cultura
Si es lo que siento
Salió la luna
Deja que duerma
La guitarra
Esta montaña no es Sierra Morena
Es la piedra más grande del camino
Si no la apartas eso es lo que dejas
A tus hijos y sus hijos
Vengo que muerdo, dios
Vengo que muerdo
Si piensas como yo dame tu  mano
Subamos hasta el filo de los sueños
Luchando por evitarlo
Hermano
Ladra
Luego cabalgamos 

sábado, noviembre 14, 2020

martes, agosto 04, 2020

Solsticio de invierno                                                                                   

                                                                      “Ni los sueños se viven, ni las alas se juntan”

                                                                                                                         Luis Rosales

Con más embarazo cada vez,

el silencio nos cubre de cenizas.

Un silencio adivinatorio, mordaz,

en incansable labor de zapa,

amordazando palabras que callan

todo lo que decir no han sabido.

Ni sé oír con indiferencia tu silencio,

Ni ver en la ausencia una llamada,

por eso soy yo quien te llamo a gritos

cuando cierro la boca o cuando duermo

y te convoco al desierto

donde un beso es oasis si no se da

¿tú das besos?¿O los besos te van dando

mientras tú sueñas que te los dan?

Hay una noticia morena que ya no recibo

como un deseo que veraneara desde tu boca

Se han herido persiguiéndose

las almas sin fórmula-excusado es decir por qué-

Dejemos caer las almas al suelo

a las sombras brindarán nueva ingravidez,

las cenizas las emplearemos para sellar el luto

y el luto como humo se irá pálido a otra noche.